El animal que todo reclutador conoce y nadie ha visto
En inglés le dicen purple squirrel, la ardilla morada. En español, casi siempre le decimos otra cosa: el candidato unicornio. Habla inglés B2 o mejor, tiene seis años de experiencia en un software que salió hace tres, disponibilidad inmediata y una aspiración salarial que el presupuesto aprobó hace dos años, cuando el dólar estaba distinto.
Ese candidato existe en la descripción del cargo. Casi nunca existe en la vida real. El ejemplo más literal: en 2020, un desarrollador llamado Sebastián Ramírez creó una herramienta de programación llamada FastAPI. Año y medio después circulaban ofertas de trabajo pidiendo «más de cuatro años de experiencia con FastAPI» — cuatro años de experiencia en algo que llevaba dieciocho meses de existir. Ni el propio creador de la herramienta calificaba para esa vacante.
«No hay talento» y «no hay talento al precio que estoy dispuesto a pagar» se sienten exactamente igual desde la silla del que contrata. Son dos problemas distintos.
El 66% de las empresas en Colombia reportó escasez de talento en 2024, dos puntos más que el año anterior, según ManpowerGroup — con tecnología al 75%, energía y servicios públicos al 71%. El dato es real, pero conviene leerlo con un matiz: es una encuesta a los mismos empleadores que están tratando de contratar barato. Nadie marca la casilla «escasez de talento» y escribe al lado «porque ofrezco menos de lo que el puesto vale».
Colombia: pedir el perfil sin producirlo
En noviembre de 2023, la Asociación Colombiana de Controladores de Tránsito Aéreo (ACDECTA) advirtió un déficit de 400 controladores; Aerocivil respondió que la cifra real era 48. Detrás de la disputa había una causa compartida: la formación de nuevos controladores llevaba cinco años congelada. La consecuencia no se quedó en el papel — en una sola jornada, Avianca canceló 66 vuelos y retrasó otros 400, con 9.400 pasajeros afectados.
Cuando por fin apareció presupuesto en Aerocivil, no fue a formar controladores nuevos: una investigación de la Procuraduría, abierta en mayo de 2026, señala un bono del 154% para controladores en Bogotá — salarios que se acercan a los 20 millones mensuales — y documentos internos que muestran pagos a personal que no cumplió su carga operativa completa, bajo acuerdos sindicales que priorizan antigüedad sobre desempeño. Son denuncias en investigación, no hechos probados, pero el patrón es el mismo: la plata, cuando llegó, se fue a los que ya estaban adentro, no a producir a los que faltan.
El mismo mecanismo, con un techo más alto
El año rural obligatorio llena la vacante médica doce meses. Después, vuelve a estar abierta. Colombia sí produce médicos — lo que no produce es uno dispuesto a quedarse en Vichada o Guainía por el salario y las condiciones que esos municipios pueden ofrecer: 37,4% de esos municipios tienen cobertura de internet por debajo del 1%, y 39% tienen agua potable por debajo del 50% de cobertura. La cobertura de control prenatal en Vaupés es del 26,4%. Nadie contrata al médico rural con un salario que compita con Bogotá, y encima le pide vivir sin agua confiable y a horas del hospital más cercano.
Publicar la vacante no es lo mismo que hacerla atractiva. Estuvo «abierta» en el papel todo este tiempo. Nunca estuvo abierta de verdad.
Cuando el que no contrató fue el mercado libre
Septiembre de 2021: Reino Unido, con dinero, con infraestructura y con gasolina de sobra en los tanques de almacenamiento, se quedó sin gasolina en los surtidores. No fue un ataque ni un desastre natural. Al país le faltaban 70.000 conductores de camión de carga pesada — un oficio con requisitos reales: licencia especial, exámenes, entrenamiento.
Durante años, las empresas de transporte cubrieron esa exigencia con conductores europeos dispuestos a aceptar el salario ofrecido. Cuando esa fuente se cerró — por el Brexit, por retiro, por la pandemia cerrando los centros de examen dos años — el país se quedó sin quien manejara los camiones. El Gobierno tuvo que poner al ejército en alerta, desplegar una flota de reserva y autorizar de emergencia a 300 conductores extranjeros. Para el 27 de septiembre, entre el 50% y el 90% de las gasolineras de algunas regiones de Inglaterra estaban secas.
Subir el salario de un conductor era, para cualquier empresa individual, una mala decisión de negocio: pagar más que la competencia significaba perder el contrato. Nadie se movía primero. El techo no lo puso el mercado — lo puso una decisión colectiva de no moverse primero, la misma lógica que frena a un gerente que no sube un salario «porque el resto del equipo se va a enterar».
El mercado no le debe candidatos gratis. Se los cobra, tarde o temprano, con la vacante abierta.
Qué hacer con la vacante que tiene abierta ahora
Peter Cappelli, profesor de Wharton, pasó años revisando datos de contratación en Estados Unidos: cuando se pregunta a los empleadores por qué no encuentran candidatos, el salario siempre queda de último en la lista de culpables — antes va la falta de preparación, las universidades, la política migratoria. Google, según cuenta Laszlo Bock en Work Rules!, encontró correlación cero entre el desempeño en la entrevista y el desempeño real en el puesto, y el promedio universitario dejaba de predecir algo después de los primeros dos años de carrera.
La auditoría tiene tres números, no una lista de virtudes de buen jefe:
El precio real, antes que el perfil. Busque en dos o tres fuentes reales — no en lo que le gustaría pagar — cuánto cuesta hoy ese perfil exacto en el mercado. Si el número le da vergüenza, ya tiene la respuesta de por qué nadie contesta.
Lo que ya le costó la vacante vacía. Sume las horas extra que el equipo ha absorbido, lo que se dejó de entregar, y lo que costará contratar de urgencia cuando la persona que está aguantando el doble de carga finalmente renuncie. Ese número casi siempre es más alto que la diferencia salarial que nunca se aprobó.
Pague o entrene, pero decida. Suba la oferta hasta lo que el mercado pide, o baje un requisito real — no de maquillaje — y entrene a alguien que hoy no lo cumple, como hizo Estados Unidos en 1942 cuando entrenó en planta a casi siete millones de trabajadores nuevos para la producción de guerra, en vez de esperar al operario perfecto. Lo que no puede seguir haciendo es dejar la oferta exactamente igual y publicarla otra vez.
- Controladores aéreos, Colombia. Infobae, 22-23 de noviembre de 2023 (déficit de 400 según ACDECTA, 48 según Aerocivil; cita directa de Irina Lara, presidenta de ACDECTA) e Infobae, 16 de mayo de 2026 (investigación de la Procuraduría sobre Aerocivil — bono del 154%, Decreto 0315 de marzo 2026, denuncias de nepotismo; son denuncias en investigación, no hechos probados).
- Médicos rurales, Colombia. Índice de Salud Rural 2024, Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud, publicado el 17 de febrero de 2025 (vía Infobae).
- Escasez de talento, Colombia. ManpowerGroup, Estudio de Escasez de Talento 2024 (vía revista Semana, con cita a Lina Correa, directora de Talent Solutions).
- Crisis de combustible, Reino Unido, 2021. Cifras cruzadas contra reportería de BBC y Reuters y fuentes del gobierno británico. [Ojo: agregador (Wikipedia), no fuente primaria de gobierno — pendiente cruzar con un informe DfT/ONS directo.]
- Purple squirrel / FastAPI. Término documentado de la industria de reclutamiento en EE. UU.; caso de Sebastián Ramírez y FastAPI (2020), reportado por múltiples medios especializados en tecnología.
- Lecturas del episodio. Peter Cappelli, Why Good People Can't Get Jobs: The Skills Gap and What Companies Can Do About It (Wharton Digital Press, 2012); Laszlo Bock, Work Rules! Insights from Inside Google That Will Transform How You Live and Lead (Twelve, 2015); Regina Hartley, TED Talk «Why the Best Hire Might Not Have the Perfect Resume»; Training Within Industry (TWI) / War Manpower Commission, Departamento de Guerra de EE. UU., 1940-1945.
El episodio completo trae los tres casos con su desarrollo y la aplicación completa.
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